Siempre que he creído sentirme sin ganas de continuar o con ganas de entregar esta vida recuerdo, que en los barcos hay una figura que va adelante, en la proa. Una figura que aunque sea tallada en madera, nunca se desgasta, una figura que enfrenta al océano bravío con entereza y valor; una figura que en medio de su silencio desgarra a los mares cuando de forma insolente, estos, se revelan y quieren herir de muerte la nave.
Una estampa pétrea que protege a los marinos de la
sentencia que Poseidón; esa estampa con nombre de mujer, de hombre, de mito, de
leyenda y hasta de pelafustanes es la
que siempre esta ahí. No importa quien gobierne la nave, no importa quien mande
sobre la cubierta, no importa... siempre los marinos saben que habrá quien los
proteja porque no tiene miedo, porque no conoce el temor, así es el mascaron de
la proa que estando adelante capotea cualquier
tormenta porque siempre sabe que
detrás de todas ellas viene el sol.


No hay comentarios:
Publicar un comentario